Actualización de CV

Un par de aclaraciones


Posiblemente, quien se haya percatado de mis últimas publicaciones (cuatro en fila ayer) haya pensado en qué rayos estoy escribiendo, pues aquí se los comento.

Cuando retomé el blog a principios de mayo, hice una agenda de lo que quería avanzar en esta plataforma a corto plazo. Se trataba de cinco grupos definidos de avances (entre nuevas entradas y actualizaciones de entradas previas y categorías), de los cuales el segundo se refería al relanzamiento de lo que he dado por llamar Hoja, una categoría donde trabajo mi CV para, luego, conectarlo con otros medios, como LinkedIn o Bumeran, por ejemplo.

En ese sentido, soy alguien que recién este año ha decidido resaltar un grupo de competencias a las que le presta atención en su vida personal y laboral. He empezado con cuatro, que no necesariamente son las únicas que me interesan. Personalmente, me genera incomodidad decir “estas competencias me definen”. Como indico, nunca antes había hablado de mí mismo en cuestiones de habilidades blandas en mi CV. Había siempre priorizado mostrar los estudios y actividades que había realizado y que, quien los leyera, obtuviera sus propias conclusiones sobre mi persona.

Ahora, dichas conclusiones, como yo lo entiendo, funcionan como una primera entrada: no necesariamente van a proyectar con exactitud cómo es o cómo va a ser una persona (y no tiene que serlo); se trata de una primera imagen. Posiblemente, los/as profesionales de la psicología organizacional estarán en desacuerdo y dirán, además, que no estoy académicamente autorizado para contradecirlos (o quizás solo estoy poniendo palabras en su boca). Sin embargo, ubicándome en el contexto de la evaluación de un CV, me reafirmo en que sigue siendo problemático hacer afirmaciones contundentes acerca de alguien sobre la base de este tipo de documento.

Sí voy a admitir que, como dije antes, genera un primer panorama y presenta una posibilidad respecto de determinado desenvolvimiento y actitud, pero una persona no queda definida por tan poco. Entonces, retornando al tema inicial, por decirlo con un clisé, en el caso de mi propio CV prefería que “mis acciones hablaran por mí” y no usar espacio para escribir “yo me caracterizo por esto y esto otro, y soy bueno en lograr aquello”, o frases por el estilo (pensando en habilidades blandas). ¿Cómo podría saberse la veracidad de ello con exactitud si no es conociendo a la persona y viendo su desempeño en una posición en una organización específica? En tal caso, podríamos describirnos como la conjunción de todos los Avengers con tal de llamar la atención y asunto finalizado. Así, no se dirá que uno no se valora a sí mismo por no intentar describirse.

Lo que ha cambiado este año es lo siguiente. A raíz del trabajo que empecé en octubre del 2018 y que continuó este 2019 desde febrero hasta la fecha, uno de los proyectos en los que estuve involucrado (y que aún está en proceso) es la actualización completa del plan de estudios de la carrera de Ingeniería Industrial en mi universidad. Justamente, he estado asistiendo a la coordinación de dicha especialidad y, verdaderamente, ha sido una actividad sumamente enriquecedora, ya que me ha llevado a conocer diversos detalles del mundo de lo que podría llamar “la gestión académica universitaria”, la cual, por supuesto, despierta mi interés. El modelo que mi universidad está implementando para sus carreras es el que prioriza una serie de competencias genéricas y específicas (en algunos casos, solo competencias) en la formación para que el/la estudiante las haya desarrollado al finalizar sus estudios.

Al haber estado viendo estos temas por varios meses y notar la relevancia que le están dando las universidades a nivel mundial (debido a un estudio en el que hemos estado trabajando), empecé a pensar en “¿por qué no cambiar de estilo para mi CV y resaltar competencias sobre mi persona?”. Es más, en algún momento, estuve leyendo nuevamente recomendaciones para la elaboración del CV y vi que era una buena práctica señalar determinadas competencias, ya que eran atractivas para el mundo empresarial actual. No recuerdo cuáles fueron las que leí, pero dicha lectura me llevó definitivamente a hacerlo. Entonces, a partir de lo que he venido aprendiendo de mi trabajo, un día empecé por colocar cuatro competencias en mi CV, y van a ser mi base.

Esto quiere decir que podría colocar más a futuro, o quizás reemplazar algunas en caso quiera mostrar nuevas y mantener una prudencia en la cantidad. Lo que sí busco dejar en claro es que, en cuanto a las competencias que incluya, mi enfoque no es el de “yo soy así”, sino el de “yo le presto atención a” o “yo priorizo” o “yo estoy trabajando continuamente en el desarrollo de”. Y, justamente, para añadirles contenido, escribí un texto para cada una con el fin de que, quien esté interesado (un futuro empleador, ojalá), pueda entender el contenido que le doy. Esos textos ya están enlazados desde mi perfil de LinkedIn, la versión en pdf de mi CV y, de manera indirecta, mi perfil en la bolsa de trabajo de mi universidad (que es abierta previa inscripción; es decir, cualquier organización puede publicar sus ofertas laborales a través ella, pero solo la comunidad oficial de la universidad puede usarla). En pocos días, haré el enlace con mi perfil en Bumeran.

Ese es el motivo por el que ayer aparecieron las entradas sobre “competencias” ayer. Lo que sigue ahora es, en entradas independientes, hacer el resumen de lo que fueron mis funciones en cada trabajo en que estuve y presentar una breve opinión sobre la experiencia. Cada una de estas entradas estará enlazada según corresponda.

El motivo es que, primero, la flexibilidad del blog lo permite. Segundo, puede ser muy tedioso ver una hoja con tanta información. Por ejemplo, en LinkedIn, en cada trabajo listado, pienso colocar, en su descripción, en enlace correspondiente para que quien desee saber más al respecto pueda dirigirse al mismo. Y tercero, y es lo principal, me resulta más cómo que esa información esté en un siguiente paso de almacenamiento. Es decir, el verdadero marketing, si se puede usar ese término, es mostrar los lugares en que se trabajó, la posición y el tiempo. En cambio, el detalle de lo realizado es mejor dejarlo para mayor indagación. Así, considerando que la información es relativamente pública, por ejemplo, en LinkedIn (y totalmente en este blog), es preferible evitar malentendidos, comprensiones desviadas e incluso comparaciones sin sentido.

Así, los dejo por ahora y continúo en lo mío fuera del blog.

Saludos.


Fuente de fotos: Pexels.

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