Aquella búsqueda que nos alcanza

El segundo documental que vi como parte del ciclo de cine peruano 2019 del Centro Cultural de la PUCP fue La búsqueda, escrito y dirigido por los españoles Mariano Agudo y Daniel Lagares. Al igual que en Volver a ver, La búsqueda también fue estrenado en el 22° Festival de cine de Lima, un documental que continúa el esfuerzo de aportar nuevas miradas sobre el conflicto armado interno que vivió el país entre 1980 y 2000.

El documental está basado en tres protagonistas: Dolores Guzmán, José Carlos Agüero y Lurgio Gavilán. A continuación, una breve reseña sobre cada uno.

Dolores

Sobreviviente de la matanza ocurrida en el distrito de Chungui (provincia de La Mar, departamento de Ayacucho) el 14 de julio de 1984, perpetrada por “Los Sinchis”, una unidad especializada en la lucha contrainsurgente de la Guardia Civil del Perú, disuelta esta en 1988 para integrarse a la Policía Nacional del Perú; una unidad sobre la cual la CVR (Comisión de la Verdad y Reconciliación) reportó, en su informe final de 2003, la ejecución de atrocidades durante la primera mitad del conflicto en sectores de la población de Huancavelica, Apurímac y Ayacucho.

Fue recién el 2015 que la Fiscalía entregó los restos de los 21 comuneros asesinados en dicha matanza a los deudos (Prado, 2017). Como se muestra en el documental, Dolores participó en el proceso de identificación y exhumación de los cuerpos, encontrados en estado cadavérico en fosas junto con parte de la ropa con que fueron enterrados. Se muestra tanto el trabajo de campo como el administrativo, así como el de soporte socioemocional hacia las colaboradoras. Ello se entremezcla con testimonios en la medida que se iba pudiendo observar cómo se llegaba al punto en que los restos eran colocados en pequeños ataúdes blancos y se hacía una peregrinación hacia el cementerio para darles el entierro y despido apropiados por parte de las familias correspondientes.

Dolores se muestra con un semblante calmado en general; se le ve concentrada en la labor que debe realizar, un deber únicamente basado en su sentido voluntario de responsabilidad. Como se menciona en una entrevista realizada a los directores del documental, ella fue la única testigo de la matanza (Rojas y Ramos, 2018), y ahora daba un paso al frente, demostrando toda su fortaleza, para permitir que varios capítulos de familias puedan finalmente cerrarse.

José Carlos

José Carlos Agüero es autor de los libros Persona (escrito en verso) y Los rendidos, el último de los cuales causó gran impacto en medios por sus percepciones y reflexiones acerca del conflicto armado.

Él, cuyos padres fueron miembros de Sendero Luminoso, el grupo terrorista que asoló al país, es historiador y poeta. Ambos fueron ejecutados extrajudicialmente, como recuerda Prado (2017). En palabras de Mariano Agudo, citado por Prado (2017), “[Agüero] tiene un discurso muy poderoso. A José Carlos tienes que escucharlo entero y seguramente va a incomodar a los dos bandos…”. Sin duda, Agüero no es complaciente y sus palabras tienen una profundidad muchas veces desgarradora. Él no se polariza, y ello despierta pasiones.

En Los rendidos, cuenta su vivencia de una manera muy sombría, sórdida, y el libro no acaba en luz. Él deplora a SL, pero se ve confrontado (al menos, en mi interpretación) consigo mismo frente el hecho de tener que, sin poder -y quizás ni desear- evitarlo, encarar ese sentimiento en relación con sus padres. Es como la vivencia perenne de un punto muerto (impasse, no “impase”, como señalan algunos). Les reclama, metafóricamente, “¿por qué?”, con una mezcla de rabia y tristeza contenidas, y continúa andando en la búsqueda de respuestas. Es un gran escritor, académico y pensador.

Lurgio

Lurgio Gavilán, por su parte, es autor del libro Shogún (su más reciente publicación) y Memorias de un soldado desconocido, un texto autobiográfico sobre las tres etapas que marcaron su vida. A diferencia de Agüero, Lurgio sí perteneció a SL, al haber sido captado de niño, a los 12 años, por el grupo terrorista, de donde su hermano mayor ya había pasado a formar parte con anterioridad.

Lurgio estuvo allí mientras fue menor de edad y, años más adelante, en una disputa a muerte entre miembros senderistas y del Ejército, no solo no fue ejecutado, sino que fue captado nuevamente para dar soporte a los militares por el conocimiento que había adquirido. Un cambio de bando total. Diez años después, se retiró de la guerra, que ya venía en decadencia para SL, y pasó a formar parte de la Orden Franciscana. Y, posteriormente, podría decirse que una cuarta etapa de su vida fue el hecho de haber pasado a estudiar Antropología y haber formado una familia (Prado, 2017).

Lurgio ha vivido más que José Carlos, un hecho que, más que la edad, se nota de forma clara en el reflejo de sus semblantes. Lurgio es alguien que, si bien su rostro denota una cierta añoranza, sobre todo por la ejecución de su hermano y el hecho de no haber podido ubicar su cuerpo, ha podido hallar, al menos, algunas respuestas y ha encontrado su (o, quizás, un) camino en la vida. En cambio, aún se percibe un tono de amargura y contrariedad en José Carlos, quien se deja notar en el documental como alguien que se halla en una búsqueda metafísica que lo pueda conducir a una siguiente fase de entendimiento. Lo ves investigando, visitando lugares, observando imágenes, siempre meditando, tratando de entender, de encontrar -o toparse con- respuestas.


He podido leer Los rendidos y Memorias de un soldado desconocido, dos libros que me dejaron con muchas sensaciones por la complejidad de la vivencia de sus autores. ¿Qué es lo que se busca?, como la pregunta de Ramos a los directores (Rojas y Ramos, 2018). Entre las respuestas, está el buscar lo que no se tiene, y en el caso de los tres personajes se trata, a grandes rasgos, de la tranquilidad, de forma plena -un ideal que parecería estar siempre lejano-. Asimismo, en cuanto al país, está la búsqueda de una forma de reconocerse. Finalmente, la búsqueda continua de miles de personas hacia sus seres queridos, a quienes aún no han podido hallar.

Yo agregaré, en un nivel más cotidiano, la búsqueda de un volver a sentir aquellos sentimientos que, luego de experiencias difíciles, pareciera que ya no fueran posibles en uno mismo; una búsqueda a la cual, sin embargo, aporta no solo el ir encontrando respuestas, o delineándolas, sino también, recordando con amor y generando nuevos recuerdos.

No dejemos de confiar en que ese camino es posible.


Referencias bibliográficas

Prado, M. (2017, 15 de marzo). ‘La Búsqueda’: el doloroso y necesario deber de hacer memoria. La Mula. Recuperado de aquí.

Rojas, L. & Ramos, L. (2018, 30 de julio). Festival de Lima 2018: “La Búsqueda”, documental peruano sobre la guerra interna. Cineencuentro.com. Recuperado de aquí.


Fuente de imagen de portada: página de Facebook del documental.

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