En octubre de 2024 fui al teatro del ICPNA a ver la obra María Estuardo, escrita por Dacia Maraini, dirigida por Alberto Ísola y actuada por Alejandra Guerra y Jimena Lindo.
En el texto que conforma esta saga de seis escritos, pruebo una nueva manera de compartir. En principio, todas las citas textuales insertadas corresponden al programa de la obra. Sin embargo, los textos interpretativos donde cité a mi “segunda fuente” son adaptaciones (generalmente menores) de las respuestas a las consultas que realicé, en diferentes momentos, a ChatGPT. Para ellas, usaré un color de letra distinto.
A lo largo de la saga, además, por el propio contenido que requiere cada subtítulo, es posible que encuentres más de una reiteración temática.
Quise saber qué influencias habían dejado Isabel I y María Estuardo para la posteridad y, una vez más, mi segunda fuente me ayudó.
Isabel I
Isabel I (1533–1603), quien reinó de 1558 a 1603, consolidó a Inglaterra como país protestante, pero sin los extremismos religiosos de otros momentos. Su política de vía media entre catolicismo y protestantismo evitó guerras civiles como las que devastaban Europa.
En 1588, derrotó a la Armada Invencible española, frenando el dominio de los Habsburgo y asegurando la independencia inglesa. Asimismo, convirtió a Inglaterra en una potencia marítima y abrió el camino a la expansión colonial y comercial.
Gobernó sola, sin casarse, y fue símbolo de autoridad femenina en un mundo gobernado por hombres. La apodada “Reina Virgen” se volvió mito político y símbolo nacional, y su imagen perduró como ícono de poder, inteligencia y determinación.
Su corte fue el centro del “Siglo de Oro inglés”, época donde anduvieron Shakespeare, Marlowe, Spenser y otros. En esa línea, protegió a poetas, músicos y científicos, y su figura quedó idealizada en el arte y la literatura.
Su muerte sin herederos directos en 1603 marcó el fin de la dinastía Tudor y el inicio de la dinastía Estuardo, con Jacobo VI de Escocia —hijo de María Estuardo— como su sucesor, como si a la vida no le gustara jugar este tipo de juegos.
María Estuardo
María Estuardo (1542–1587), quien fue reina de 1542 —proclamada a los 6 días de nacida— a 1567 en Escocia, fue vista como mártir católica tras su ejecución. El papa y muchos católicos la veneraron como víctima de la herejía protestante. Asimismo, se convirtió en símbolo de resistencia religiosa, especialmente en Europa continental.
Aunque su reinado fue turbulento y breve —lo ejerció recién a los 18 años, cerca de cumplir 19, cuando regresó a Escocia—, su legado más duradero fue su hijo, Jacobo VI de Escocia, luego Jacobo I de Inglaterra, quien unificó ambas coronas en 1603, logrando lo que ella no pudo: la unión de Escocia e Inglaterra bajo una sola monarquía.
Su vida, llena de drama, intrigas, matrimonios escandalosos, traiciones y muerte violenta, inspiró múltiples obras literarias, teatrales y operísticas. En ese sentido, representa el arquetipo de la reina trágica: hermosa, noble, pero víctima del destino y del poder político.
Su vida encarnó el conflicto entre legitimidad religiosa y autoridad política secular. Al respecto, enfrentó el dilema de ser una mujer de fe en un mundo de estrategias políticas, y por ello fue recordada tanto con compasión como con recelo.
No me queda más que admirar y recordar a estas dos grandes mujeres de la historia, y aprender de ellas. Mucho. No dejaré de buscarlo.


