En octubre de 2024 fui al teatro del ICPNA a ver la obra María Estuardo, escrita por Dacia Maraini, dirigida por Alberto Ísola y actuada por Alejandra Guerra y Jimena Lindo.
En el texto que conforma esta saga de seis escritos, pruebo una nueva manera de compartir. En principio, todas las citas textuales insertadas corresponden al programa de la obra. Sin embargo, los textos interpretativos donde cité a mi “segunda fuente” son adaptaciones (generalmente menores) de las respuestas a las consultas que realicé, en diferentes momentos, a ChatGPT. Para ellas, usaré un color de letra distinto.
A lo largo de la saga, además, por el propio contenido que requiere cada subtítulo, es posible que encuentres más de una reiteración temática.
Contexto
Algunas piezas del rompecabezas:
Dacia Maraini, como “novelista, dramaturga, directora, ensayista, guionista, activista, [y] gestora cultural”, es “una de las voces fundamentales de la literatura italiana contemporánea”. A lo largo de su obra, “ha hablado de la condición femenina, de la guerra, de la necesidad de un cambio en nuestra manera de vivir y asumir los roles sociales y de género”.
Alberto Ísola, a quien ya he presentado en otros lugares de este blog, es un “reconocido director, actor y docente, con una vasta trayectoria en teatro, televisión y cine”. Asimismo, enseña en la Facultad de Artes Escénicas (FARES) de la PUCP.
Alejandra Guerra, que interpreta a Isabel (reina de Inglaterra) y a Kennedy, posee, a su vez, una amplia trayectoria y también enseña en la FARES de la PUCP, aparte de ser cofundadora de Ciclorama, un espacio de formación actual.
Jimena Lindo, que interpreta a María Estuardo (reina de Escocia) y a Nanny, “como actriz despliega muchos recursos y esta gran versatilidad le ha granjeado una fecunda trayectoria en cine y televisión y sobre todo en teatro, el cual enseña hace muchos años”.
Sinopsis
“En un mundo dominado por hombres, dos mujeres se enfrentan en un duelo sin precedentes. María Estuardo, reina de Escocia, se encuentra prisionera de su prima, Isabel I de Inglaterra. Ellas son el centro de una intriga política, religiosa y, sobre todo, humana. Solo la historia puede juzgarlas.”
Brevísima reseña de Isabel I y María Estuardo
La reina Isabel I, “conocida también como la Reina Virgen”, fue “hija de Enrique VIII, rey conocido por separar a la iglesia de Inglaterra para no rendirle cuentas al Obispo de Roma, y también fue la última monarca de la dinastía Tudor”. Asimismo, “tras su largo reinado fue sucedida por Jacobo I, hijo de María Estuardo”.
María Estuardo, “reina de los escoceses quien sucedió a su padre Jacobo V a los seis días de nacida”, fue “reina consorte de Francia hasta quedar viuda a los 18 años”. Al retornar a Escocia, “se mantuvo tolerante con los que profesaban la religión protestante, a pesar de las críticas de un sector de notables y de su propia fe católica”. Asimismo, “obligada a abdicar, estuvo encarcelada hasta el día de su ejecución por órdenes de Isabel I, su prima”.
En palabras de Alberto Servat, gerente cultural del ICPNA al momento de la obra:
“Destinadas a reinar, María Estuardo e Isabel I no tuvieron una vida fácil. La primera vivió una infancia lejos de su hogar y dedicada a la formación de una futura reina consorte en Francia, aunque el destino tenía otros planes para ella como reina por derecho propio en Escocia.”
“La segunda pasó sus primeros años a la sombra de su padre y hermanos, temiendo por su vida sin saber que la corona de Inglaterra le sería entregada a los 25 años.”
“Una era católica; la otra, protestante. Ambas resultaban tremendamente incómodas para el mundo que las rodeaba.”
¿Quiénes fueron Kennedy y Nanny?
Para explicar sus roles, encuentro cierta diferencia entre las palabras de Alberto Ísola y el soporte de ChatGPT. En el contexto de una obra de “una estructura abierta, no lineal, que avanza por saltos, por escenas que sirven de espejos entre sí, jugando con los tiempos y los lugares”, las mismas actrices que hacen de reinas interpretan, “en alternancia, a sus acompañantes, Kennedy y Nanny”, creando “un diálogo interpuesto y sugerente entre dos mujeres que nunca se encontraron en la vida real, pero que, gracias a la magia del escenario, presentes detrás de otras identidades, comparten confesiones, deseos, miedos” (Ísola).
De mi segunda fuente, en la Maria Estuarda de Dacia Maraini, la protagonista espera la ejecución recluida y rodeada solo por otras mujeres, que son tanto compañeras reales como proyecciones de su conciencia. Kennedy y Nanny son, por tanto, dos personajes femeninos que no provienen de la historia real, sino que son creaciones dramáticas de la autora.
Kennedy es la carcelera o vigilante de María Estuardo y representa la autoridad patriarcal internalizada, la mujer que sirve al poder masculino en la forma del Estado, la Iglesia y la Corona inglesa. Es rígida, obediente y disciplinada; defiende el orden y vigila que María no se salga de los límites impuestos. En algunos pasajes, sin embargo, actúa como la voz interior de María, una representación de su autocensura o de su sentido de culpa. Entonces, resulta ambigua: no solo carcelera física, sino también reflejo de opresión psicológica y social de las mujeres.
Nanny es la asistente o criada fiel de María Estuardo, y representa no solo la solidaridad femenina y la empatía, sino también la sumisión y el papel tradicional que se asignaba a las mujeres: servir, cuidar y consolar. Mantiene el contacto entre María y el mundo cotidiano, materializado en la comida, la ropa y los pequeños rituales que le quedan en su encierro. Frente a la frialdad de Kennedy, Nanny aporta ternura, pero también refleja el miedo de las mujeres comunes que viven bajo los mandatos del poder.
Maraini convierte, por tanto, a Kennedy y Nanny en dos polos opuestos dentro del universo femenino: la primera representa el poder, la vigilancia y la obediencia al sistema; la segunda, la ternura, la subordinación y la lealtad afectiva. No obstante, ambas se mantienen prisioneras del mismo orden que destruye a María. La tragedia de María se vuelve colectiva, una metáfora de la condición femenina bajo estructuras patriarcales.

